TEL AVIV – En un giro dramático en la creciente escalada de tensiones en Oriente Medio, el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha declarado públicamente que existen señales de que el Líder Supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, podría haber fallecido. Esta declaración se produjo en medio de una serie de ataques y contraataques que han sumido a la región en el caos.
“Hay indicios creíbles de que Jamenei ya no está entre nosotros,” afirmó Netanyahu en una conferencia de prensa improvisada en Tel Aviv. Aunque no proporcionó detalles ni pruebas concretas que respalden su afirmación, Netanyahu insistió en que la información proviene de “fuentes fiables”. La oficina del Primer Ministro se negó a comentar más al respecto.
Estas declaraciones incendiarias se producen después de una serie de bombardeos coordinados por las fuerzas israelíes y estadounidenses contra objetivos militares e infraestructuras clave en varias ciudades iraníes. La operación, según fuentes del Pentágono, fue una respuesta directa a la creciente amenaza de las actividades nucleares de Irán y su apoyo continuo a grupos militantes en la región.
La respuesta de Irán no se hizo esperar. En las horas posteriores a los ataques aéreos, Teherán lanzó una andanada de misiles balísticos contra Israel y varios países aliados de Estados Unidos en la región, incluyendo Qatar, Bahréin, Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania e Irak. Aunque los sistemas de defensa antimisiles lograron interceptar una parte significativa de los proyectiles, varios impactaron en áreas pobladas, causando daños materiales significativos y, según informes preliminares, un número indeterminado de víctimas.
El gobierno iraní ha negado categóricamente las afirmaciones de Netanyahu sobre la muerte de Jamenei. Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní calificó las declaraciones del Primer Ministro israelí como “desinformación maliciosa” y un intento de desestabilizar aún más la región. “El Líder Supremo está vivo, goza de buena salud y continúa dirigiendo los asuntos del país,” afirmó el portavoz en una declaración emitida por la televisión estatal.
La situación en Oriente Medio es extremadamente volátil. Los analistas internacionales temen que la escalada actual pueda desembocar en una guerra a gran escala, involucrando a múltiples actores regionales y potencialmente a potencias globales. Las Naciones Unidas han convocado una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad para abordar la crisis, y varios países están haciendo gestiones diplomáticas para intentar mediar entre las partes y evitar una mayor escalada.
Mientras tanto, la incertidumbre sobre el estado de salud de Jamenei añade una capa adicional de complejidad a la ya tensa situación. Si las afirmaciones de Netanyahu resultan ser ciertas, la desaparición del Líder Supremo podría desencadenar una lucha de poder interna en Irán, complicando aún más las perspectivas de una resolución pacífica al conflicto.
La región se encuentra en una encrucijada. Las próximas horas y días serán cruciales para determinar si se podrá evitar una conflagración total o si Oriente Medio se sumirá en un conflicto aún más devastador.